Por
Aldana Gabriela Ligotti.
Artículo - Módulo Bata.
¿Quién iba a decir en los 90 cuando Internet se basaba en la Web 1.0, que alrededor del año 2004 la tecnología evolucionaria de manera sorprendente de la mano de la Web 2.0?
En un principio fuimos integrando Internet a nuestra vida cotidiana a través de dos servicios principales: el correo electrónico y la “búsqueda de información”.
Bajo la llama Web 1.0 comienzan a crearse los portales comerciales o aquellos que ofrecían servicios.
La Web 1.0 se caracterizaba por la publicación de portales estáticos surgiendo así la idea de utilizar Internet como fuente de información. En aquellos tiempos la conexión a Internet se realizaba a través de la línea telefónica. El servicio tenía un costo elevado y por lo general era lento.
A partir del año 2000 el acceso a Internet por banda ancha comenzó a ser más frecuente. Ofrecía que el tiempo de conexión fuera ilimitado y la velocidad de acceso permitía acceder a contenidos multimediales con mayor facilidad.
En este contexto, alrededor del año 2004, comienza a surgir la Web 2.0 donde los usuarios tenían la posibilidad de encontrar herramientas que le permitían crear, generar, subir y publicar su información de manera sencilla, en un primer momento de manera individual y más adelante de manera colaborativa o grupal. Los portales se caracterizaban por ser más dinámicos.
La Web 2.0 es una actitud y no precisamente una tecnología.
¿Quién iba a decir que las nuevas tecnologías formarían parte de nuestras vidas y que en el año 2008 no podríamos realizar casi ninguna actividad sin ellas?
Nos encontramos inmersos en la era tecnológica. Recuerdo en los comienzos de Internet cuando se decía que esta herramienta transformaba a las personas haciéndolas más insensibles, menos sociables dada la relación humano/computadora.
Llegamos a un punto donde la Web 2.0 ofrece nuevas oportunidades; no sólo permite la conformación de redes sociales (dejando atrás el concepto de Internet = antisocial) sino compartir y adquirir conocimientos y producir de manera colaborativa entre otros conceptos.
Ahora podemos decir que, a través de la Web 2.0 y a partir de estas redes colaborativas estamos más conectados con el mundo. Entramos en permanente contacto con familiares y amigos que por diversas razones están viviendo muy lejos y además tenemos la posibilidad de formar nuevas y propias redes.
En resumen, todo esto nos lleva al concepto de la Sociedad de la Información.
Aún existen personas que piensan que la computadora e Internet “hacen mal”, que nuestros niños y jóvenes están sumergidos en una burbuja y que pierden el contacto con la vida real.
¿No será acaso que la Web 2.0 permite a través de esta conformación de redes sociales una nueva forma de socialización?
Mi respuesta a todo esto es que las tecnologías no son malas, no nos hacen daño si las sabemos usar.
En cuanto a los aspectos positivos es posible alcanzar un cierto grado de conocimiento cooperativo que beneficie y enriquezca a todos los participantes de esta interacción (Interactividad Beners – Lee)
Además estas herramientas tecnológicas permiten la construcción cooperativa de conocimientos. Cada persona sabe algo, nadie tiene el conocimiento absoluto. Es por ello que resulta fundamental la inclusión y participación de los conocimientos de todos (Levy, 1997)
Surowiecki, nos explica que la suma de decisiones colectivas de muchas personas resulta más acertada que las decisiones individuales que puede tomar un solo miembro del grupo. (Sabiduría de las Multitudes)
Entonces, a partir de los que nos explican estos autores ¿Podemos aún decir que las tecnologías nos alejan de la sociedad y nos hacen vivir inmersos en una burbuja de individualismo?
Insisto, aprendamos a hacer buen uso, sin abusar de ellas y tendremos, en esta era tecnológica, el éxito garantizado.
Mucho se ha hablado de los Nativos e Inmigrantes Digitales.
Nativos digitales son aquellos consumidores y próximos productores de casi todo lo que existe y existirá. Son jóvenes que están desplegando plenamente su aprendizaje y el entorno tecnológico cuya lengua materna es la de las computadoras, los videos juegos, Internet etc.
Los inmigrantes Digitales son aquellos nacidos con anterioridad a la era tecnológica pero que sienten fascinación e interés por la tecnología habiendo experimentado un proceso de adaptación más lento y lineal.
Prensky concluye que mientras para padres y educadores (generalmente inmigrantes) “el conocimiento es el poder”, en este mundo liderado por los nativos digitales “el poder está en compartir el conocimiento”
Pues bien, a mi entender existe aquí una gran brecha tecnológica generacional que trae como consecuencia y que podemos ver a diario en las aulas, la apatía por parte de los alumnos frente al conocimiento y la falta de adaptación del sistema educativo ante las nuevas generaciones.
¿Y cómo clasificamos a aquellos que nacidos con anterioridad a la era tecnológica aún no se han adaptado a las mismas, quedando fuera de este Planeta Web 2.0?
Existe una importante brecha digital. Aún hay mucho por hacer con respecto a la alfabetización digital y debemos trabajar para que esta brecha se acorte.
Porque los tiempo han cambiado, la tecnología ha avanzado y hasta la manera de adquirir conocimientos se ha modificado…
En un principio fuimos integrando Internet a nuestra vida cotidiana a través de dos servicios principales: el correo electrónico y la “búsqueda de información”.
Bajo la llama Web 1.0 comienzan a crearse los portales comerciales o aquellos que ofrecían servicios.
La Web 1.0 se caracterizaba por la publicación de portales estáticos surgiendo así la idea de utilizar Internet como fuente de información. En aquellos tiempos la conexión a Internet se realizaba a través de la línea telefónica. El servicio tenía un costo elevado y por lo general era lento.
A partir del año 2000 el acceso a Internet por banda ancha comenzó a ser más frecuente. Ofrecía que el tiempo de conexión fuera ilimitado y la velocidad de acceso permitía acceder a contenidos multimediales con mayor facilidad.
En este contexto, alrededor del año 2004, comienza a surgir la Web 2.0 donde los usuarios tenían la posibilidad de encontrar herramientas que le permitían crear, generar, subir y publicar su información de manera sencilla, en un primer momento de manera individual y más adelante de manera colaborativa o grupal. Los portales se caracterizaban por ser más dinámicos.
La Web 2.0 es una actitud y no precisamente una tecnología.
¿Quién iba a decir que las nuevas tecnologías formarían parte de nuestras vidas y que en el año 2008 no podríamos realizar casi ninguna actividad sin ellas?
Nos encontramos inmersos en la era tecnológica. Recuerdo en los comienzos de Internet cuando se decía que esta herramienta transformaba a las personas haciéndolas más insensibles, menos sociables dada la relación humano/computadora.
Llegamos a un punto donde la Web 2.0 ofrece nuevas oportunidades; no sólo permite la conformación de redes sociales (dejando atrás el concepto de Internet = antisocial) sino compartir y adquirir conocimientos y producir de manera colaborativa entre otros conceptos.
Ahora podemos decir que, a través de la Web 2.0 y a partir de estas redes colaborativas estamos más conectados con el mundo. Entramos en permanente contacto con familiares y amigos que por diversas razones están viviendo muy lejos y además tenemos la posibilidad de formar nuevas y propias redes.
En resumen, todo esto nos lleva al concepto de la Sociedad de la Información.
Aún existen personas que piensan que la computadora e Internet “hacen mal”, que nuestros niños y jóvenes están sumergidos en una burbuja y que pierden el contacto con la vida real.
¿No será acaso que la Web 2.0 permite a través de esta conformación de redes sociales una nueva forma de socialización?
Mi respuesta a todo esto es que las tecnologías no son malas, no nos hacen daño si las sabemos usar.
En cuanto a los aspectos positivos es posible alcanzar un cierto grado de conocimiento cooperativo que beneficie y enriquezca a todos los participantes de esta interacción (Interactividad Beners – Lee)
Además estas herramientas tecnológicas permiten la construcción cooperativa de conocimientos. Cada persona sabe algo, nadie tiene el conocimiento absoluto. Es por ello que resulta fundamental la inclusión y participación de los conocimientos de todos (Levy, 1997)
Surowiecki, nos explica que la suma de decisiones colectivas de muchas personas resulta más acertada que las decisiones individuales que puede tomar un solo miembro del grupo. (Sabiduría de las Multitudes)
Entonces, a partir de los que nos explican estos autores ¿Podemos aún decir que las tecnologías nos alejan de la sociedad y nos hacen vivir inmersos en una burbuja de individualismo?
Insisto, aprendamos a hacer buen uso, sin abusar de ellas y tendremos, en esta era tecnológica, el éxito garantizado.
Mucho se ha hablado de los Nativos e Inmigrantes Digitales.
Nativos digitales son aquellos consumidores y próximos productores de casi todo lo que existe y existirá. Son jóvenes que están desplegando plenamente su aprendizaje y el entorno tecnológico cuya lengua materna es la de las computadoras, los videos juegos, Internet etc.
Los inmigrantes Digitales son aquellos nacidos con anterioridad a la era tecnológica pero que sienten fascinación e interés por la tecnología habiendo experimentado un proceso de adaptación más lento y lineal.
Prensky concluye que mientras para padres y educadores (generalmente inmigrantes) “el conocimiento es el poder”, en este mundo liderado por los nativos digitales “el poder está en compartir el conocimiento”
Pues bien, a mi entender existe aquí una gran brecha tecnológica generacional que trae como consecuencia y que podemos ver a diario en las aulas, la apatía por parte de los alumnos frente al conocimiento y la falta de adaptación del sistema educativo ante las nuevas generaciones.
¿Y cómo clasificamos a aquellos que nacidos con anterioridad a la era tecnológica aún no se han adaptado a las mismas, quedando fuera de este Planeta Web 2.0?
Existe una importante brecha digital. Aún hay mucho por hacer con respecto a la alfabetización digital y debemos trabajar para que esta brecha se acorte.
Porque los tiempo han cambiado, la tecnología ha avanzado y hasta la manera de adquirir conocimientos se ha modificado…
Bibliografía:
Cristóbal Cobo Romani y Hugo Pardo Kuklinsky. Planeta Web 2.0. Inteligencia colectiva o medios fast food. Cap. 2 Interactividad y Web 2.0. La construcción de un cerebro digital planetario.